Ha llegado el momento de premiar la autenticidad de un bar o restaurante que se potencia cada día por la presencia del propio dueño dentro.
En contrapunto de una gentrificación hostelera invasiva, los consumidores, cada vez con más exigencia, reclaman una hostelería verdadera, de ámbito local, con trato cercano y ajena a modas uniformistas.
El auge de una hostelería digitalizada con perfiles inversionistas y franquiciados fomenta una gastronomía formateada y un trato al cliente cada vez menos “humano”, perdiéndose así la esencia de un negocio propio donde el dueño forma parte del día a día.
Para potenciar la visibilidad de estos establecimientos hosteleros donde el dueño está dentro,
hemos creado el sello I’M IN.
